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domingo, 4 de septiembre de 2016

Segunda carta de Piotr Kropotkin a Vladimir Illich Lenin




Dmitrov, 21 de diciembre de 1920.


Respetable Vladimir Illich:


Ha aparecido la noticia, en los diarios Izvestia y Pravda que da a conocer la decisión del gobierno soviético de tomar como rehenes a algunos miembros de los grupos de Savinkov y Cherkov del partido socialdemócrata, del centro táctico nacionalista de los guardias blancos, y a oficiales de Wrangel, para que, en caso de que sea cometido un intento de asesinato contra 108 líderes de los soviets, sean "exterminados sin piedad" tales rehenes.

¿Es que realmente no hay nadie cerca de usted que recuerde a sus camaradas y les persuada de que tales medidas representan un retorno al peor perfodo de la Edad Media y de las guerras religiosas, y es totalmente decepcionante de gente que se ha echado a cuestas la creación de la sociedad en consonancia con los principios comunistas? Cualquier persona que ame el futuro del comunismo no puede lanzarse a lograrlo con tales medidas.

¿Es posible que nadie le haya explicado lo que realmente es un rehén? Un rehén es aprisionado no por castigo a algún crimen. Es detenido para chantajear al enemigo con su muerte. "Si ustedes matan a uno de los nuestros, nosotros mataremos a uno de los suyos". Pero, ¿no es esto la misma cosa que conducir al prisionero cada mañana hasta el cadalso y regresarlo a la celda, diciéndole: "Espera un poco más, todavía no"?

¿Y no comprenden sus camaradas que esto es equivalente a una restauración de la tortura para los rehenes y sus familias?

Espero que nadie me diga que la gente en el poder se interesa tan poco por las vidas. Hoy en cita aún entre los reyes hay algunas personas que contemplan la posibilidad del asesinato como una "ocupación azarosa". Y los revolucionarios, por su lado, asumen la responsabilidad de defenderse a sí mismos ante las Cortes que atentan contra su vida. Luisa Michel eligió este camino. O rechazan el juicio y son perseguidos, como Malatesta y Voltairine de Cleyre.

Aún los reyes y los papas han rechazado tan bárbaro método de autodefensa como lo es el de tomar rehenes. ¡Cómo pueden los apóstoles de una nueva vida, y los arquitectos de un nuevo orden social dotarse de tales medios de defensa contra sus enemigos! ¿Tendrá que considerarse esto como un signo de que ustedes consideran su experimento comunista fallido y que no están salvando tanto a ese sistema tan querido para ustedes, sino salvándose ustedes mismos?

¿No se dan cuenta sus camaradas de que ustedes, comunistas, a pesar de los errores que hayan cometido están trabajando para el futuro, y que por lo mismo, no debían realizar su trabajo en forma tan cercana a lo que fue el terror primitivo? Ustedes deberían saber que precisamente estos actos, realizados por revolucionarios en el pasado, han hecho de las nuevas realizaciones comunistas algo tan difícil de lograr.

Pienso que deben tomar en cuenta que el futuro del comunismo es más precioso que sus propias vidas. Y me alegraría que con sus reflexiones renuncien a este tipo de medidas.

Con todo y estas muy serias deficiencias, la revolución de Octubre ha traído un enorme progreso. Ha demostrado que la revolución social no es imposible, cosa que la gente de Europa Occidental ya habla empezado a pensar, y que a pesar de sus defectos está trayendo algún progreso en dirección a la igualdad.

¿Por qué entonces golpear a la revolución empujándola a un camino que la lleva a su destrucción, sobre todo por defectos que no son inherentes al socialismo o al comunismo, sino que representa la sobrevivencia del viejo orden y de los antiguos efectos destructivos de la omnívora autoridad ilimitada?


Con camaradería y afecto.

Piotr Kropotkin


sábado, 27 de agosto de 2016

Primera carta de Piotr Kropotkin a Vladimir Illich Lenin




Dmitrov, 4 de Marzo de 1920.


Estimado Vladimir Illich Lenin:


Bastantes empleados del Departamento Postal y Telegráfico han venido a mí con la petición de que ponga a su atención la información sobre su desesperada situación. Puesto que este problema no sólo concierne al Comisariado de Correos y Telégrafos únicamente, sino también a la condición general de la vida cotidiana en Rusia, me he apresurado a transmitir su demanda.

Usted sabe, por supuesto, que vivir en el Distrito de Dmitrov con el salarlo que estos empleados reciben es absolutamente imposible. Es imposible siquiera comprar un kilo de papas con él; sé de ésto por mi experiencia personal. A cambio, ellos piden jabón y sal de los que no hay nada. Desde que el precio de la harina subió, es imposible comprar ocho libras de grano y cinco libras de trigo.

Resumiendo, sin recibir provisiones, los empleados están condenados a una muy real hambruna. Entre tanto, paralelamente al alza de precios, las magras provisiones que los empleados de Correo y Telégrafo han recibido del Centro de Abastecimiento del Comisariado de Correo y Telégrafo, mismas que fueron acordadas en referencia al decreto del 15 de agosto de 1918: ocho libras de trigo por empleado y cinco libras más por cada miembro de la familia incapaz de trabajar, no han sido enviadas de dos meses a la fecha. Los centros locales de abasto no pueden distribuir sus provisiones, y la petición que los cientoveinticinco empleados del área de Dmitrov han hecho a Moscú, continúa sin respuesta. Hace un mes, uno de los empleados le escribió a usted personalmente, pero hasta ahora no ha recibido respuesta.

Considero un deber el dar testimonio de que la situación de estos empleados es verdaderamente desesperada. Eso es obvio al ver sus rostros. Muchos se están preparando para dejar su hogar sin saber a dónde ir. Y entre tanto, es justicia señalar que realizan su trabajo conscientemente; se han familiarizado con su trabajo, y perder tales trabajadores no será útil para la vida de la comunidad local en ningún aspecto. Sólo añadiré que todas las categorías de empleados soviéticos en otras ramas del trabajo se encuentran en la misma desesperada situación.

En conclusión, no pude evitar mencionar algunos aspectos de la situación general al escribirle. Vivir en un gran centro como Moscú imposibilita conocer las verdaderas condiciones del país. El conocer verdaderamente las experiencias comunes implica que uno viva en las provincias, en contacto directo y cerca de la vida cotidiana con las necesidades y los infortunios de los famélicos adultos y niños que se acercan a las oficinas a demandar siquiera el permiso para poder adquirir una lámpara barata de queroseno. No tienen solución todas estas desventuras para nosotros ahora.

Es necesario acelerar la transición a condiciones más normales de vida. Nosotros no continuaremos de esta manera por mucho tiempo; vamos hacia una catástrofe sangrienta.
Una cosa es indiscutible. Aún si la dictadura del proletariado fuera un medio apropiado para enfrentar y poder derruir al sistema capitalista, lo que yo dudo profundamente, es definitivamente negativo, inadecuado para la creación de un nuevo sistema socialista. Lo que si es necesario son instituciones locales, fuerzas locales; pero no las hay, por ninguna parte. En vez de eso, dondequiera que uno voltea la cabeza hay gente que nunca ha sabido nada de la vida real, que está cometiendo los más graves errores por los que se ha pagado un precio de miles de vidas y la ruina de distritos enteros.

Sin la participación de fuerzas locales, sin una organización desde abajo de los campesinos y de los trabajadores por ellos mismos, es imposible el construir una nueva vida.
Pareció que los soviets iban a servir precisamente para cumplir esta función de crear una organización desde abajo. Pero Rusia se ha convertido en una República Soviética sólo de nombre. La influencia dirigente del "partido" sobre la gente, "partido" que está principalmente constituido por los recién llegados -pues los ideólogos comunistas están sobre todo en las grandes ciudades-, ha destruido ya la influencia y energía constructiva que tenían los soviets, esa promisoria institución. En el momento actual, son los comités del partido, y no los soviets, quienes llevan la dirección en Rusia. Y su organización sufre los defectos de toda organización burocrática.

Para poder salir de este desorden mantenido, Rusia debe retomar todo el genio creativo de las fuerzas locales de cada comunidad, las que, según yo lo veo, pueden ser un factor en la construcción de la nueva vida. Y cuando más pronto la necesidad de retomar este camino sea comprendida, cuanto mejor ser~ La gente estará entonces dispuesta y gustosa a aceptar nuevas formas sociales de vida. Si la situación presente continúa, aún la palabra "socialismo" será convertida en una maldición. Esto fue lo que pasó con la concepción de "igualdad" en Francia durante los cuarenta años después de la dirección de los jacobinos.


Con camaradería y afecto.

Piotr Kropotkin


martes, 15 de septiembre de 2015

¿Qué es la Anarquía? III




   La Anarquía puede ser definida de distintas maneras. Para una hipotética definición es posible y aceptable hacer hincapié en una sociedad sin gobierno, en la falta de autoridad, acefalía estatal, o directamente puede ser concebida como el orden natural de los individuos. Al mismo tiempo, se la puede considerar como un medio, una causa o consecuencia, un fin u objetivo, una teoría, una práctica emancipadora e inclusive como un modo de vida. Los enfoques, marcos teóricos y las opiniones de pensadores, orientan.

   Una manera fácil de obtener referencias acerca del término sería tomar un diccionario o buscar la definición que hace la RAE (Real Academia Española), aunque ésta sea tendenciosa. Otra forma de informarnos sobre la Anarquía se basa en la comprensión de su etimología. Una tercera opción consta de una simple investigación sobre las apreciaciones que hicieron sobre el concepto reconocidos teóricos, pensadores, escritores y activistas que se consideraron ideológicamente como anarquistas. Cierto es, que cada definición partió desde una visión subjetiva, que a su vez estuvo influenciada por el contexto social, político y cultural del momento.



Anarquía para los teóricos anarquistas



   Pierre Joseph Proudhon (1809 -1865) fue un filósofo, pensador y escritor francés que teorizó sobre el mutualismo e individualismo anarquista. Se le atribuye ser el primer escritor en emplear la palabra “Anarquía” en una obra (aparece en ‘¿Qué es la propiedad?’ publicada en el año 1840). Proudhon estableció que la Anarquía es el estado social de no gobierno. Según sus palabras “una sociedad sin gobierno”, donde el Estado termine siendo una estructura inútil para el libre desarrollo de los individuos. Por su antiestatismo es que rechazó fervientemente al Socialismo de Estado propuesto por Louis Blanc en la Francia previa a la Comuna de París en 1871.
   En su texto 'La Anarquía es el orden' determina que “la Anarquía es el orden mientras que el gobierno es la guerra civil.”

“Si me preocupara el sentido atribuido comúnmente a ciertas palabras y dado que un error vulgar ha hecho de "Anarquía" el sinónimo de "guerra civil", tendría horror del título con que he encabezado esta publicación, porque tengo horror a la guerra civil.”

“La Anarquía es la negación de los gobiernos. Los gobiernos, de los que somos pupilos, naturalmente no han encontrado nada mejor que hacer que educarnos en el temor y el horror a su destrucción. Pero como, a su vez, los gobiernos son la negación de los individuos o del pueblo, es racional que éste, despertando a las verdades esenciales, paulatinamente se sienta más horrorizado por su propia anulación que por la de sus maestros.”

Anarquía es una vieja palabra, pero esta palabra expresa para nosotros una idea moderna, o más bien un interés moderno, porque la idea es hija del interés. La historia ha calificado de "anárquico" el estado de un pueblo en cuyo seno se encuentran varios gobiernos en competición; pero una cosa es el estado de un pueblo que, queriendo ser gobernado, carece de gobierno precisamente porque tiene demasiados, y otra el de un pueblo que, queriendo gobernarse a sí mismo, carece de gobierno precisamente porque no lo quiere. En efecto, antiguamente la Anarquía ha sido la guerra civil, y esto no porque ella expresara la ausencia de gobiernos, sino la pluralidad de éstos, la competición, la lucha de clases gubernamentales. El concepto moderno de verdad social absoluta o de democracia pura ha abierto toda una serie de conocimientos que invierten radicalmente los términos de la ecuación tradicional. Así, la Anarquía, que, confrontada con el término monarquía significa guerra civil, desde el punto de vista de la verdad absoluta o democrática no es nada menos que la expresión verdadera del orden social.”

Fragmentos de “La Anarquía es el orden”
Joseph Pierre Proudhon.


   Rafael Barrett (1876-1910) fue un escritor vitalista y periodista español, que residió muchos años en Sudamérica, en países como Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay. Una frase suya muy interesante para analizar se encuentra en el escrito ‘Mi anarquismo’ (1908) donde expresa respecto a la Anarquía: “Me basta el sentido etimológico: "ausencia de gobierno". Hay que destruir el espíritu de autoridad y el prestigio de las leyes. Eso es todo. Será la obra del libre examen. Los ignorantes se figuran que Anarquía es desorden y que sin gobierno la sociedad se convertirá siempre en el caos. No conciben otro orden que el orden exteriormente impuesto por el terror de las armas”. Barrett, que reniega de las malas interpretaciones de la Anarquía que hacían (y continúan haciendo en la actualidad), sostiene que ella no significa desorden y, por el contrario, la considera como un orden en el cual la sociedad no vivirá caos.

   Mijaíl Aleksándrovich Bakunin (1814-1876) fue un teórico anarquista-colectivista ruso y el representante más conocido del anarquismo clásico. En alusión a la Anarquía, a lo largo de su vida la entendió de diferentes maneras. En sus primeras cartas señaló que Anarquía era caos y que éste debía ser aprovechado por las masas obreras para transformarlo en la deseada revolución social. No obstante, en uno de los pasajes del compilado de textos y cartas que luego pasara a denominarse ‘Estatismo y Anarquía’ (1873) la caracteriza como sinónimo de libertad y conceptualmente la presenta como la “organización libre de masas obreras de abajo a arriba”.

"Polemizando con ellos (socialistas autoritarios), los hemos llevado a reconocer que la libertad o la Anarquía, es decir, la organización libre de las masas obreras de abajo a arriba, es el objetivo final de la evolución social, y que todo Estado, incluido el Estado popular, es un yugo, lo que significa que, por una parte, engendra el despotismo, y por otra, la esclavitud."

Fragmento de “Estatismo y Anarquía”
Mijaíl Bakunin.

   En otra carta, trata a la Anarquía como la “base para una sociedad fraternal”, negando que la Acracia (Anarquía) fuera desorden.

"Si no se puede imponer la revolución en el campo, habrá que producirla provocando el movimiento revolucionario entre los propios campesinos, empujándolos a destruir con sus propias manos el orden público, todas las instituciones políticas y civiles, y a constituir, a organizar en los campos la Anarquía."

Fragmento de ‘Carta a un francés’ -Continuación III, 1870-
Mijaíl Bakunin.


   Élisée Reclus (1830-1905) fue un geógrafo francés y miembro de la Primera Internacional. Para Reclus la Anarquía es la máxima expresión del orden de las personas, y éste orden está basado en cosas naturales, sin coacciones ni violencias por medio.

“La Anarquía es la más alta expresión del orden. Para que el socialismo llegue a su perfecta expresión, es preciso que salvaguarde al mismo tiempo los derechos del individuo y los derechos colectivos. El hombre no es un accidente sino un ser libre, necesario y activo, que, ciertamente, se une con sus semejantes pero no se confunde con ellos.”

Fragmento de “Evolución, revolución y anarquismo”
Élisée Reclus.


   Piotr Alekséyevich Kropotkin (1842-1921) fue un geógrafo naturalista y pensador comunista libertario de origen ruso. Su concepción de la Anarquía contempla la semejanza implícita con el desorden (luchas, sacrificios de las personas por revolucionar), entendiéndola como la oposición al orden actual, al que negará en pos de la apertura a la libertad de los individuos.

“Lo que llaman desorden son esas épocas durante las cuales generaciones enteras sostienen luchas incesantes y se sacrifican, preparando a la humanidad para un mundo mejor, librándola de la tiranía y la servidumbre del pasado; son esos períodos durante los cuales el genio popular se desenvuelve y da en pocos años pasos gigantescos sin los que la humanidad no hubiera dejado de ser una bestia envilecida por la tiranía y la miseria. El desorden es el germen de las más hermosas pasiones, de los más grandes heroísmos, es la epopeya del supremo amor a la humanidad. La palabra Anarquía, que implica la negación del orden actual e invoca el recuerdo de los más bellos momentos de la vida de los pueblos, ¿no está bien elegida para calificar a una falange de hombres que va a la conquista de un porvenir de libertad y amor para nuestra especie?”

Fragmento del capítulo ‘El orden’ del libro “Palabras de un Rebelde”
Piotr Kropotkin.


   Johann Most (1846-1906) fue un periodista alemán, anarquista contemporáneo de los teóricos clásicos. Emma Goldman (1869-1940) fue una anarcofeminista libertaria, pionera de la lucha por la emancipación de la mujer y considerada en 1919 por Edgar Hoover, director de la agencia predecesora de la FBI, como “una de las mujeres más peligrosas de América”. Most en conjunto con Goldman publicaron en 1902 el ensayo ‘Anarquía defendida por anarquistas’, con el objetivo de conceptualizar a la Anarquía dejando de lado las falsas caracterizaciones que sufría. En la obra, critican que la sociedad norteamericana piense a la Anarquía como caos y maldad, y a su defecto, la definen como “la unión mediante la ausencia de todo gobierno del hombre por el hombre”, es decir, “la libertad individual perfecta”. Por otro lado, afirman que a la Anarquía no se puede llegar sin utilizar la violencia como medio.

Para la mayor parte de los americanos Anarquía es una mala palabra, otro nombre para la maldad, la perversidad y el caos. Los anarquistas son vistos como un rebaño de despeinados, sucios, viles y rufianes empeñados en asesinar a los ricos y dividir su capital. Sin embargo, Anarquía, para sus seguidores significa la unión mediante la ausencia de todo gobierno del hombre por el hombre; en suma, significa la libertad individual perfecta.

Si hasta el momento el significado de la Anarquía ha sido interpretado como el estado de mayor desorden, es porque han enseñado a la gente que sus asuntos están regulados, que ellos son gobernados sabiamente, y que esa autoridad es una necesidad.” (…) La imagen es una fea caricatura, pero su aceptación general no debe ser sometida a pregunta, considerando como continuamente la idea ha sido martillada en la mente del público. Sin embargo, creemos que la Anarquía -que es la libertad de cada individuo de la coacción dañosa por otros, sea esta por otros individuos o un gobierno organizado- no pueden ser lograda sin la violencia.”

Fragmentos de “Anarquía defendida por anarquistas”
Emma Goldman-Johann Most.


   Errico Malatesta (1853-1932) fue, además de electricista y escritor, el último gran teórico del anarquismo clásico y el mayor exponente italiano. Comprendió a la Anarquía como el modelo social y político que sustituirá al modelo capitalista actual, a su Estado y gobierno. Conceptualmente trató a la Anarquía como la “sociedad sin autoridad”, “ausencia de gobierno” y “ausencia de orden”. ”Anarquía significa sociedad sin autoridad, entendiéndose por autoridad la facultad de imponer la propia voluntad, y no ya el hecho inevitable y benéfico de que quien mejor entienda y sepa hacer una cosa consiga con más facilidad hacer que se acepte su opinión, y sirva de guía, en esa cosa determinada, a aquellos que son menos capaces que él" es una de sus frases célebres sobre la Anarquía.
   Al igual que Emma Goldman y Johann Most, escribió una obra específica sobre la Anarquía, a la que tituló "La Anarquía".

 La palabra Anarquía () porque significa ausencia de gobierno, significará para todos orden natural, armonía de necesidades e intereses de todos, libertad completa en el sentido de una solidaridad asimismo completa.

Si se cree que el gobierno es necesario y que sin gobierno tiene que haber desorden y confusión, es natural y lógico suponer que la Anarquía, que significa la ausencia de gobierno, tiene también que significar la ausencia del orden.”

Fragmentos de “La Anarquía”

Errico Malatesta.

 
   Herbert Read (1893-1968) fue un filósofo político, poeta, novelita y pensador inglés. Para Read, la Anarquía es la paz entre los individuos, mientras que el gobierno es fuerza represiva.

”Paz es Anarquía. Gobierno es fuerza; fuerza es represión, y la represión lleva a la reacción y a las naciones a la guerra. La guerra existirá en tanto exista el Estado. Sólo una sociedad anarquista puede ofrecer las condiciones económicas, éticas y psicológicas bajo las cuales será posible la formación de una mentalidad pacífica”

Fragmento de “Anarquía y orden”
Herbert Read.


Pensadores más importantes del Anarquismo clásico.
 
 

   Por último, y a modo de homenaje a los mártires de Chicago, es menester citar las últimas palabras de uno de los anarquistas caídos.

   Albert Richard Parsons (1848–1887) fue un anarquista y activista sindical, al que se le acusó falsamente (luego de la sentencia, fue comprobado) de haber arrojado una bomba contra la policía durante la Revuelta de Haymarket en 1886. Por este supuesto hecho fue condenado a muerte y finalmente ahorcado el 11 de noviembre de 1887. Previo a su ejecución, y siendo fiel a sus principios, expresó:

Los principios fundamentales de la Anarquía son: abolición del salario y la sustitución del actual sistema industrial y autoritario por el sistema de la libre cooperación universal, único que puede resolver el conflicto que se prepara. La sociedad actual sólo vive por medio de la fuerza. Si voy a ser ahorcado por mis ideas anarquistas, mátenme.”