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sábado, 19 de septiembre de 2015

¿Qué es la Anarquía? IV





   Hace más de un siglo Emma Goldman salía a aclarar mediante una obra realizada en conjunto con Johann Most, que “el significado de la Anarquía ha (había) sido interpretado como el estado de mayor desorden, y que es (era) así porque han (habían) enseñado a la gente que sus asuntos están (estaban) regulados, que ellos son (eran) gobernados sabiamente, y que esa autoridad es (era) una necesidad”. Hoy, con el gran desarrollo de las comunicaciones y los medios de información, esa idea errónea de Anarquía continúa siendo reproducida. Como contracara, una de las tantas formas de presentarla con una concepción distinta ha sido, es y será por la poesía.
   “Anarquía significa el amor entre los seres humanos, es justicia y amor integral en el mundo. A través de ella conocemos la solidaridad, la comunidad en la producción y en el derecho individual. Ella confiere la voluntad constructiva de una vida más bella, más digna y más armónica. Ella nos arrastra a la lucha inextinguible por un porvenir de felicidad… ¡Anarquía! ¡Palabra que confunde a los incapaces de resistir a tu luz!” Pareciera poética la caracterización que le asignó alguna vez América Scarfó, esa mujer que a sus 14 años estableció vínculos de amor con el anarquista italiano Severino Di Giovanni (tenía 11 años más que ella, casado y con dos hijos).

   Pierre Joseph Proudhon, uno de los primeros grandes teóricos del anarquismo clásico, elabora una suerte de poesía al principio de su obra “La Anarquía es el orden”, por el que se aprecian las diferencias entre Anarquía (orden social) y gobierno (guerra civil).


"Quien dice Anarquía dice negación del gobierno;
Quien dice negación del gobierno, dice afirmación del pueblo;
Quien dice afirmación del pueblo, dice libertad individual;
Quien dice libertad individual, dice soberanía de cada uno;
Quien dice soberanía de cada uno, dice igualdad;
Quien dice igualdad, dice solidaridad o fraternidad;
Quien dice fraternidad, dice orden social.
 
Al contrario:
Quien dice gobierno, dice negación del pueblo;
Quien dice negación del pueblo, dice afirmación de la autoridad política;
Quien dice afirmación de la autoridad política, dice dependencia individual;
Quien dice dependencia individual, dice supremacía de clase;
Quien dice supremacía de clase, dice desigualdad;
Quien dice desigualdad, dice antagonismo;
Quien dice antagonismo, dice guerra civil;
Por lo tanto, quien dice gobierno dice guerra civil."
 

Fragmento de "La Anarquía es el orden"
Pierre Joseph Proudhon.
 

Anarquía desde la Poesía

 


   Anarquía representada en poesías de diferentes autores.  
 
   John Henry Mackay (1864-1933) fue un poeta, pensador y escritor anarcoindividualista oriundo de Escocia -Gran Bretaña-. Una de sus poesías más conocidas se titula precisamente "Anarquía".

 
Anarquía - John Henry Mackay
 

                “Siempre despreciada, maldecida, nunca comprendida.

Eres el terror espantoso de nuestra era.

“Naufragio de todo orden”, grita la multitud,

“Eres tú y la guerra y el infinito coraje del asesinato.”
 

Oh, deja que lloren. Para esos que nunca han buscado La verdad que yace detrás de la palabra,

para ellos la definición correcta de la palabra no les fue dada. Continuarán ciegos entre los ciegos.
 

Pero tú, oh palabra, tan clara, tan fuerte, tan pura,

tú dices todo lo que yo, por meta he tomado.

¡Te entrego al futuro! Tú estarás segura

cuando uno, al final, por sí mismo, despierte.
 

¿Vendrá en la solana del atardecer?

¿En la emoción de la tempestad?

No puedo decirlo, ¡pero la Tierra la podrá ver!

¡Soy anarquista! Por lo que no gobernaré,

y ¡tampoco seré gobernado!

 
   Émile Armand (1872-1962) fue un activista anarcoindividualista pacifista y célebre escritor del amor libre y la camaradería amorosa. Teorizó sobre la sexualidad y la libertad sexual en varias de sus producciones. Del libro ‘Realismo e idealismo mezclados’ (Ppublicado en París -Francia- en el año 1926) se extrae la poesía “Soy la Anarquía” que culmina con una frase característica de Émile Armand.
 


Soy la Anarquía - Émile Armand

Ni necesito ni deseo vuestra disciplina. En cuanto a mis experiencias, quiero hacerlas yo misma.

Es de ellas y no de vosotros de donde sacaré mi regla de conducta. Quiero vivir mi vida.

Me inspiran horror los esclavos y los lacayos.

Detesto a quien domina y me repugna quien se deja dominar.

El que consiente en inclinar la espalda bajo el látigo no vale más que el que lo azota.

Amo el peligro y me seduce lo incierto, lo imprevisto. Deseo la aventura y me importa un cuerno el éxito.

Odio vuestra sociedad de funcionarios y administrados, millonarios y mendigos.

No quiero adaptarme a vuestras costumbres hipócritas ni a vuestras falsas cortesías.

Quiero vivir mis entusiasmos en medio del aire puro de la libertad.

Vuestras calles trazadas con regla me torturan la mirada, y vuestros edificios uniformes hacen hervir de impaciencia la sangre de mis venas. Ignoro a donde voy. Y esto me basta.

Sigo derecho mi camino, a tenor de mis caprichos, transformándome sin cesar, y no quiero ser mañana semejante a como soy hoy.

Deambulo y no me dejo esquilar por la tijera de un comentador único. Soy amoral.

Sigo adelante, eternamente apasionada y ardiente, entregándome al primer hombre que se me aproxima, al caminante harapiento, pero no al sabio grave y engreído que quisiera reglamentar la longitud de mis pasos.

Ni al doctrinario que quisiera suministrarme fórmulas o reglas.

Yo no soy una intelectual; soy una mujer.

Una mujer que vibra ante los impulsos de la naturaleza y las palabras amorosas.

Odio toda cadena y toda traba, me encanta pasear desnuda dejando acariciar mis carnes por los rayos del sol voluptuoso.

Y, ¡oh anciano!, me importa muy poco que vuestra sociedad se rompa en mil pedazos con tal que yo pueda vivir mi vida.

-¿Quién eres tú, muchachita sugestiva como el misterio y salvaje como el instinto?

-Soy la Anarquía.

 
   André Breton (1896-1966) fue un escritor, poeta y ensayista contemporáneo de origen francés. Es considerado el fundador y mayor exponente del movimiento artístico del Surrealismo. Participó activamente del periódico semanal ‘Le Libertaire’ de la Federación Anarquista Francesa, cuyo inicio de publicaciones data de septiembre de 1951. Una breve poesía de su autoría trata sobre la Anarquía, se titula “La luminosa Torre”, y fue publicada en la edición del día 11 de enero de 1952.

 

La Luminosa Torre - André Breton
 
   “Fue en el negro espejo del anarquismo que el surrealismo se reconoció por primera vez, mucho antes de definirse a sí mismo y cuando apenas era asociación libre entre individuos, despreciando espontáneamente y en bloque las opresiones sociales y morales de su tiempo. Entre las fuentes de inspiración donde abrevamos, en esa posguerra de 1914, y cuya fuerza de convergencia era a toda prueba, figuraba el final de la Balada de Solness, de Laurent Tailhade:
 
 
Golpea nuestros corazones en desbandada, en harapos
¡Anarquía! ¡Oh, portadora de luz!
¡Expulsa la noche! ¡Aniquila los gusanos!
Y levanta al cielo, aunque sea con nuestros túmulos
¡La luminosa torre que sobre el mar domine!

 
 
   En ese momento, la impugnación surrealista es total, absolutamente negada a dejarse canalizar en el plano político. Todas las instituciones sobre las cuales reposa el mundo moderno y que acababan de dar su resultante en la Primera Guerra Mundial son tenidas como aberrantes y escandalosas por nosotros. Para comenzar, es contra todo aparato de defensa de la sociedad que luchamos: ejército, "justicia", policía, religión, medicina mental y legal, enseñanza escolar. Tanto las declaraciones colectivas como los textos individuales del Aragon de antaño, de Artaud, Crevel, Desnos, del Eluard de otrora, de Ernst, Leiris, Masson, Peret, Queneau y yo mismo, atestiguan la voluntad común de hacer que fuesen reconocidos como flagelos y, como tales, combatirlos. Sin embargo, para combatirlos con algún chance de éxito, es preciso todavía atacar su armadura, que, en último análisis, es de orden lógico y moral: La pretendida "razón" en uso es una etiqueta fraudulenta, recubre el "sentido común" más desgastado, y la "moral" falseada por el cristianismo, con el objeto de desalentar cualquier resistencia contra la explotación del hombre.
   Un gran fuego se elevaba sobre esas brasas - éramos jóvenes - y debo insistir en el hecho de que constantemente se avivo para liberarse en la vida y obra de los poetas:
 
¡Anarquía! ¡Oh, portadora de luz!
 
   Esos poetas fueron Tailhade, Baudelaire, Rimbaud, Jarry, que todos nuestros jóvenes camaradas libertarios deberían conocer; así como también deberían conocer a Sade, Lautreamont, o el Schwob del Libro De Monelle.
   ¿Por qué no pudo ocurrir en ese momento una fusión orgánica entre elementos anarquistas, propiamente dichos, y elementos surrealistas? Todavía me lo pregunto 25 años después. No cabe duda que la idea de eficacia que fue el espejo de toda esa época decidió de otra forma. Lo que se consideró como el triunfo de la revolución rusa y la realización de un Estado obrero provoco un gran cambio de visión. La única sombra del cuadro - que se precisaría como mancha indeleble - residía en el aplastamiento de la insurrección de Kronstadt, en marzo de 1921. Nunca los anarquistas consentirían en aprobar esto. Entre tanto, hacia 1925, solo la III Internacional parecía disponer de los medios deseados para transformar el mundo. Podría creerse que los signos de degeneración y de regresión ya fácilmente observables en el Este aun eran conjugables. Los surrealistas vivían, entonces, en la convicción de que la revolución social extendida a todos los países no podía dejar de promover un mundo 'libertario' (algunos decían un mundo surrealista, pero es la misma cosa). Todos, inicialmente, lo apreciaron de esa forma, incluso aquellos (Eluard, Aragon, etc.) que en seguida, desistieron de su ideal primero hasta el punto de hacer en el stalinismo una carrera envidiable (a los ojos de los mercaderes). Más el deseo y la esperanza humanas jamás podrán estar a merced de aquellos que traicionaron:
 
¡Expulsa la noche! ¡Aniquila los gusanos!
 
   Se conoce muy bien que incrédulo pillaje fue hecho de estas ilusiones durante el segundo cuarto de siglo. Por una terrible ironía, al mundo libertario con el cual se soñaba lo suplanto un mundo donde la más servil obediencia es de rigor, donde los derechos más elementales son negados al hombre, donde toda la vida social gira en torno a comisarios y verdugos. Como todos los casos en que un ideal humano llega a este cumulo de corrupción, el único remedio es regenerarse en la gran corriente sensible donde se originó, (remontar a los principios) que le permitieron constituirse. Es en el propio confín de esta marcha, hoy más necesaria que nunca, que se encontrara el anarquismo, solamente el - no más esa caricatura que nos presentaron o la cosa hedionda que hicieron de el -, pero aquel que nuestro camarada Fontenis describe "como el propio socialismo, esto es, esta reivindicación moderna por la dignidad del hombre (tanto su libertad como su bienestar); el socialismo, concebido no como la simple resolución de un problema económico o político, sino como la expresión de regiones exploradas en su deseo de crear una sociedad sin clases, sin Estado, en que todos los valores y aspiraciones humanas se puedan realizar." Esta concepción de una rebelión y una generosidad indisociables una de otra, y, a despecho de Albert Camus, ilimitable (tanto una en cuanto la otra), los surrealistas la hacen suya, hoy, sin reservas. Liberada de las brumas mortales de estos tiempos, la consideramos como la única capaz de hacer resurgir ante ojos cada vez más numerosos”:
 
¡La luminosa torre que sobre el mar domine!

 


Tres poetas de la Anarquía.

 

martes, 15 de septiembre de 2015

¿Qué es la Anarquía? III




   La Anarquía puede ser definida de distintas maneras. Para una hipotética definición es posible y aceptable hacer hincapié en una sociedad sin gobierno, en la falta de autoridad, acefalía estatal, o directamente puede ser concebida como el orden natural de los individuos. Al mismo tiempo, se la puede considerar como un medio, una causa o consecuencia, un fin u objetivo, una teoría, una práctica emancipadora e inclusive como un modo de vida. Los enfoques, marcos teóricos y las opiniones de pensadores, orientan.

   Una manera fácil de obtener referencias acerca del término sería tomar un diccionario o buscar la definición que hace la RAE (Real Academia Española), aunque ésta sea tendenciosa. Otra forma de informarnos sobre la Anarquía se basa en la comprensión de su etimología. Una tercera opción consta de una simple investigación sobre las apreciaciones que hicieron sobre el concepto reconocidos teóricos, pensadores, escritores y activistas que se consideraron ideológicamente como anarquistas. Cierto es, que cada definición partió desde una visión subjetiva, que a su vez estuvo influenciada por el contexto social, político y cultural del momento.



Anarquía para los teóricos anarquistas



   Pierre Joseph Proudhon (1809 -1865) fue un filósofo, pensador y escritor francés que teorizó sobre el mutualismo e individualismo anarquista. Se le atribuye ser el primer escritor en emplear la palabra “Anarquía” en una obra (aparece en ‘¿Qué es la propiedad?’ publicada en el año 1840). Proudhon estableció que la Anarquía es el estado social de no gobierno. Según sus palabras “una sociedad sin gobierno”, donde el Estado termine siendo una estructura inútil para el libre desarrollo de los individuos. Por su antiestatismo es que rechazó fervientemente al Socialismo de Estado propuesto por Louis Blanc en la Francia previa a la Comuna de París en 1871.
   En su texto 'La Anarquía es el orden' determina que “la Anarquía es el orden mientras que el gobierno es la guerra civil.”

“Si me preocupara el sentido atribuido comúnmente a ciertas palabras y dado que un error vulgar ha hecho de "Anarquía" el sinónimo de "guerra civil", tendría horror del título con que he encabezado esta publicación, porque tengo horror a la guerra civil.”

“La Anarquía es la negación de los gobiernos. Los gobiernos, de los que somos pupilos, naturalmente no han encontrado nada mejor que hacer que educarnos en el temor y el horror a su destrucción. Pero como, a su vez, los gobiernos son la negación de los individuos o del pueblo, es racional que éste, despertando a las verdades esenciales, paulatinamente se sienta más horrorizado por su propia anulación que por la de sus maestros.”

Anarquía es una vieja palabra, pero esta palabra expresa para nosotros una idea moderna, o más bien un interés moderno, porque la idea es hija del interés. La historia ha calificado de "anárquico" el estado de un pueblo en cuyo seno se encuentran varios gobiernos en competición; pero una cosa es el estado de un pueblo que, queriendo ser gobernado, carece de gobierno precisamente porque tiene demasiados, y otra el de un pueblo que, queriendo gobernarse a sí mismo, carece de gobierno precisamente porque no lo quiere. En efecto, antiguamente la Anarquía ha sido la guerra civil, y esto no porque ella expresara la ausencia de gobiernos, sino la pluralidad de éstos, la competición, la lucha de clases gubernamentales. El concepto moderno de verdad social absoluta o de democracia pura ha abierto toda una serie de conocimientos que invierten radicalmente los términos de la ecuación tradicional. Así, la Anarquía, que, confrontada con el término monarquía significa guerra civil, desde el punto de vista de la verdad absoluta o democrática no es nada menos que la expresión verdadera del orden social.”

Fragmentos de “La Anarquía es el orden”
Joseph Pierre Proudhon.


   Rafael Barrett (1876-1910) fue un escritor vitalista y periodista español, que residió muchos años en Sudamérica, en países como Paraguay, Argentina, Brasil y Uruguay. Una frase suya muy interesante para analizar se encuentra en el escrito ‘Mi anarquismo’ (1908) donde expresa respecto a la Anarquía: “Me basta el sentido etimológico: "ausencia de gobierno". Hay que destruir el espíritu de autoridad y el prestigio de las leyes. Eso es todo. Será la obra del libre examen. Los ignorantes se figuran que Anarquía es desorden y que sin gobierno la sociedad se convertirá siempre en el caos. No conciben otro orden que el orden exteriormente impuesto por el terror de las armas”. Barrett, que reniega de las malas interpretaciones de la Anarquía que hacían (y continúan haciendo en la actualidad), sostiene que ella no significa desorden y, por el contrario, la considera como un orden en el cual la sociedad no vivirá caos.

   Mijaíl Aleksándrovich Bakunin (1814-1876) fue un teórico anarquista-colectivista ruso y el representante más conocido del anarquismo clásico. En alusión a la Anarquía, a lo largo de su vida la entendió de diferentes maneras. En sus primeras cartas señaló que Anarquía era caos y que éste debía ser aprovechado por las masas obreras para transformarlo en la deseada revolución social. No obstante, en uno de los pasajes del compilado de textos y cartas que luego pasara a denominarse ‘Estatismo y Anarquía’ (1873) la caracteriza como sinónimo de libertad y conceptualmente la presenta como la “organización libre de masas obreras de abajo a arriba”.

"Polemizando con ellos (socialistas autoritarios), los hemos llevado a reconocer que la libertad o la Anarquía, es decir, la organización libre de las masas obreras de abajo a arriba, es el objetivo final de la evolución social, y que todo Estado, incluido el Estado popular, es un yugo, lo que significa que, por una parte, engendra el despotismo, y por otra, la esclavitud."

Fragmento de “Estatismo y Anarquía”
Mijaíl Bakunin.

   En otra carta, trata a la Anarquía como la “base para una sociedad fraternal”, negando que la Acracia (Anarquía) fuera desorden.

"Si no se puede imponer la revolución en el campo, habrá que producirla provocando el movimiento revolucionario entre los propios campesinos, empujándolos a destruir con sus propias manos el orden público, todas las instituciones políticas y civiles, y a constituir, a organizar en los campos la Anarquía."

Fragmento de ‘Carta a un francés’ -Continuación III, 1870-
Mijaíl Bakunin.


   Élisée Reclus (1830-1905) fue un geógrafo francés y miembro de la Primera Internacional. Para Reclus la Anarquía es la máxima expresión del orden de las personas, y éste orden está basado en cosas naturales, sin coacciones ni violencias por medio.

“La Anarquía es la más alta expresión del orden. Para que el socialismo llegue a su perfecta expresión, es preciso que salvaguarde al mismo tiempo los derechos del individuo y los derechos colectivos. El hombre no es un accidente sino un ser libre, necesario y activo, que, ciertamente, se une con sus semejantes pero no se confunde con ellos.”

Fragmento de “Evolución, revolución y anarquismo”
Élisée Reclus.


   Piotr Alekséyevich Kropotkin (1842-1921) fue un geógrafo naturalista y pensador comunista libertario de origen ruso. Su concepción de la Anarquía contempla la semejanza implícita con el desorden (luchas, sacrificios de las personas por revolucionar), entendiéndola como la oposición al orden actual, al que negará en pos de la apertura a la libertad de los individuos.

“Lo que llaman desorden son esas épocas durante las cuales generaciones enteras sostienen luchas incesantes y se sacrifican, preparando a la humanidad para un mundo mejor, librándola de la tiranía y la servidumbre del pasado; son esos períodos durante los cuales el genio popular se desenvuelve y da en pocos años pasos gigantescos sin los que la humanidad no hubiera dejado de ser una bestia envilecida por la tiranía y la miseria. El desorden es el germen de las más hermosas pasiones, de los más grandes heroísmos, es la epopeya del supremo amor a la humanidad. La palabra Anarquía, que implica la negación del orden actual e invoca el recuerdo de los más bellos momentos de la vida de los pueblos, ¿no está bien elegida para calificar a una falange de hombres que va a la conquista de un porvenir de libertad y amor para nuestra especie?”

Fragmento del capítulo ‘El orden’ del libro “Palabras de un Rebelde”
Piotr Kropotkin.


   Johann Most (1846-1906) fue un periodista alemán, anarquista contemporáneo de los teóricos clásicos. Emma Goldman (1869-1940) fue una anarcofeminista libertaria, pionera de la lucha por la emancipación de la mujer y considerada en 1919 por Edgar Hoover, director de la agencia predecesora de la FBI, como “una de las mujeres más peligrosas de América”. Most en conjunto con Goldman publicaron en 1902 el ensayo ‘Anarquía defendida por anarquistas’, con el objetivo de conceptualizar a la Anarquía dejando de lado las falsas caracterizaciones que sufría. En la obra, critican que la sociedad norteamericana piense a la Anarquía como caos y maldad, y a su defecto, la definen como “la unión mediante la ausencia de todo gobierno del hombre por el hombre”, es decir, “la libertad individual perfecta”. Por otro lado, afirman que a la Anarquía no se puede llegar sin utilizar la violencia como medio.

Para la mayor parte de los americanos Anarquía es una mala palabra, otro nombre para la maldad, la perversidad y el caos. Los anarquistas son vistos como un rebaño de despeinados, sucios, viles y rufianes empeñados en asesinar a los ricos y dividir su capital. Sin embargo, Anarquía, para sus seguidores significa la unión mediante la ausencia de todo gobierno del hombre por el hombre; en suma, significa la libertad individual perfecta.

Si hasta el momento el significado de la Anarquía ha sido interpretado como el estado de mayor desorden, es porque han enseñado a la gente que sus asuntos están regulados, que ellos son gobernados sabiamente, y que esa autoridad es una necesidad.” (…) La imagen es una fea caricatura, pero su aceptación general no debe ser sometida a pregunta, considerando como continuamente la idea ha sido martillada en la mente del público. Sin embargo, creemos que la Anarquía -que es la libertad de cada individuo de la coacción dañosa por otros, sea esta por otros individuos o un gobierno organizado- no pueden ser lograda sin la violencia.”

Fragmentos de “Anarquía defendida por anarquistas”
Emma Goldman-Johann Most.


   Errico Malatesta (1853-1932) fue, además de electricista y escritor, el último gran teórico del anarquismo clásico y el mayor exponente italiano. Comprendió a la Anarquía como el modelo social y político que sustituirá al modelo capitalista actual, a su Estado y gobierno. Conceptualmente trató a la Anarquía como la “sociedad sin autoridad”, “ausencia de gobierno” y “ausencia de orden”. ”Anarquía significa sociedad sin autoridad, entendiéndose por autoridad la facultad de imponer la propia voluntad, y no ya el hecho inevitable y benéfico de que quien mejor entienda y sepa hacer una cosa consiga con más facilidad hacer que se acepte su opinión, y sirva de guía, en esa cosa determinada, a aquellos que son menos capaces que él" es una de sus frases célebres sobre la Anarquía.
   Al igual que Emma Goldman y Johann Most, escribió una obra específica sobre la Anarquía, a la que tituló "La Anarquía".

 La palabra Anarquía () porque significa ausencia de gobierno, significará para todos orden natural, armonía de necesidades e intereses de todos, libertad completa en el sentido de una solidaridad asimismo completa.

Si se cree que el gobierno es necesario y que sin gobierno tiene que haber desorden y confusión, es natural y lógico suponer que la Anarquía, que significa la ausencia de gobierno, tiene también que significar la ausencia del orden.”

Fragmentos de “La Anarquía”

Errico Malatesta.

 
   Herbert Read (1893-1968) fue un filósofo político, poeta, novelita y pensador inglés. Para Read, la Anarquía es la paz entre los individuos, mientras que el gobierno es fuerza represiva.

”Paz es Anarquía. Gobierno es fuerza; fuerza es represión, y la represión lleva a la reacción y a las naciones a la guerra. La guerra existirá en tanto exista el Estado. Sólo una sociedad anarquista puede ofrecer las condiciones económicas, éticas y psicológicas bajo las cuales será posible la formación de una mentalidad pacífica”

Fragmento de “Anarquía y orden”
Herbert Read.


Pensadores más importantes del Anarquismo clásico.
 
 

   Por último, y a modo de homenaje a los mártires de Chicago, es menester citar las últimas palabras de uno de los anarquistas caídos.

   Albert Richard Parsons (1848–1887) fue un anarquista y activista sindical, al que se le acusó falsamente (luego de la sentencia, fue comprobado) de haber arrojado una bomba contra la policía durante la Revuelta de Haymarket en 1886. Por este supuesto hecho fue condenado a muerte y finalmente ahorcado el 11 de noviembre de 1887. Previo a su ejecución, y siendo fiel a sus principios, expresó:

Los principios fundamentales de la Anarquía son: abolición del salario y la sustitución del actual sistema industrial y autoritario por el sistema de la libre cooperación universal, único que puede resolver el conflicto que se prepara. La sociedad actual sólo vive por medio de la fuerza. Si voy a ser ahorcado por mis ideas anarquistas, mátenme.”

martes, 8 de septiembre de 2015

¿Qué es la Anarquía? II


   La definición de Anarquía contenida por enciclopedias y páginas webs tiene su origen en la difundida por la RAE (Real Academia Española), que considera a este concepto como ‘caos y desorden social producidos por la falta de una autoridad o poder público’. Asimismo, la mediatización que se hace del término percibe esta forma de precisar a la Anarquía, por lo que es representada por medio de momentos violentos, procesos de desorganización o periodos caóticos presentes en una sociedad a causa de una acefalía estatal.

   Para discernir de la concepción impuesta culturalmente, la que es reproducida a diario por los medios masivos de comunicación en todo el mundo, es menester analizar con suficiente atención la génesis etimológica de la palabra. Dicha comprensión contribuirá al conocimiento de las bases del concepto, desde las cuales podremos posicionarnos en condiciones de producir genuinas definiciones, independientes de las influencias tendenciosas y malintencionadas, y en pos de una necesaria y más imparcial interpretación posible.



Origen

 
   Si existe una manera rápida de obtener una aproximación al significado de una palabra, ésta sin dudas que se alcanza teniendo en cuenta tan sólo su etimología. En el caso de la Anarquía, su proveniencia nos remonta al vocablo griego ἀναρχία (anarchía), término a su vez derivado de ἄναρχος (ánarchos). Su descomposición resulta en un prefijo ‘an’ (negación, no, sin) y en la raíz ‘arquía’, que a su vez proviene del sufijo 'arkhos’ que significa gobierno, soberano o dirigente, pero cuya conceptualización es aún más compleja.
 
 



   El gobierno al que se refiere ‘arkhos’ es aquel que se encuentra legitimado por la naturaleza (para los griegos, el ‘physis’), y cabe destacar que esta aprehensión de lo natural incluye además a lo divino o sobrenatural. No obstante, ‘arkhos’ diferencia al gobierno legitimado naturalmente o por acción divina del que se constituyó mediante el ‘nomos’ (las leyes del hombre), quien a su vez se relaciona originalmente con el vocablo ‘kratos’, que se desprende de ‘cracia’ (de donde surgirá sucesivamente el término democracia). Entonces se pueden considerar dos agrupamientos de palabras que se referencian con las raíces etimológicas ‘arkhos’ y ‘kratos’:
 
  • Monarquía, oligarquía y jerarquía, entre otras, son variantes con raíz en ‘arkhos’.
  • Democracia, aristocracia y burocracia surgen de ‘kratos’ -cracia-.

   Del primer grupo, es muy importante considerar a la jerarquía, ya que es la abstracción clave para el entendimiento del concepto Anarquía. Para dirigirse a la jerarquía, en el griego se emplea el término ‘hieros’ (sagrado), por lo que se termina conformando la construcción gramatical “gobierno de lo sagrado”, que trata de una afirmación para identificar al gobierno eclesiástico, de estructura netamente verticalista. Es por eso que a la jerarquía se la asocia con las ideas de verticalidad (en oposición a la horizontalidad), prestigio (supone que existen escalas de menor jerarquía) y superioridad (capacidad de sobreponerse a los rangos inferiores), y se cree que te concede el privilegio de ser obedecido y respetado, como si la condición jerárquica convirtiera a la persona en una cuestión sagrada e incuestionable. Esta expresión de poder no sólo es propia de los gobiernos, sino que también se desarrollan en organizaciones de distintos fines, empresas, partidos políticos e instituciones educativas por ejemplos, lo que demuestra que la presencia de jerarquías es una cuestión sumamente naturalizada en nuestro sistema de vida, y por eso la organización es verticalista.
    La Anarquía, en base a sus orígenes etimológicos, puede ser entendida como una contrariedad a la jerarquía; un rechazo al gobierno sagrado que goza de prestigio para hacerse obedecer y respetar por el resto de los individuos, quienes inevitablemente están destinados sólo a acatar las directivas delegadas desde arriba. La Anarquía sería la negación de la verticalidad que, a grandes rasgos y aplicada a realidades más integradoras, se comprendería como la negación de todo gobierno. La consecuencia más próxima al proceso de desintegración de los regímenes verticalistas es una puesta en marcha de sistemas horizontales donde haya una posición de igualdad de condiciones de todos los individuos dentro de su conjunto; por eso resulta lógico que, evitando la reproducción del significado mediático, se piense a la Anarquía partiendo de la insumisión a la autoridad, el asamblearismo y las relaciones horizontales.

   Estas formas de comprender a la Anarquía como horizontalidad y antiautoritarismo, si bien las podemos hallar en pensadores, teóricos y organizaciones que la han llevado a la práctica a lo largo de la historia, en su mayoría fueron plasmadas en hechos sociales, procesos, personas y sociedades de la contemporaneidad post-Revolución Industrial. No obstante, también la encontramos en la Antigua Grecia, desde donde hemos partimos para analizar el origen de la palabra. La interpretación a citar es propia del mayor exponente anarquista de la Antigua Grecia, Zenón de Citio (342 o 333-262, 267 o 270 a.C.). Éste pensador nacido en Creta y fundador de la escuela estoica, propuso una comunidad libre sin gobierno, que sirvió de oposición al planteo utópico-estatista de Platón.

Zenón
   Zenón cuestionó la omnipotencia del Estado y su intromisión en la vida del individuo (el ente tenía el objetivo de reglamentarlo y estandarizarlo, eludiendo así que todas las personas sean distintas entre sí), mientras que defendió la ‘ley moral del individuo’ sosteniendo que la naturaleza le ha concedido el instinto social en detrimento del egoísmo que desarrolla por el instinto necesario de autodefensa. No se han conservado obras de Zenón, pero sí se conocen citas de las que se destaca la siguiente: Cuando los hombres sean lo bastante razonables para seguir sus instintos naturales, se unirán por encima de las fronteras y constituirán el Cosmos. No necesitarán ya tribunales de justicia ni policía, no tendrán templos ni cultos públicos, no utilizarán moneda alguna: habrá donaciones libres en vez de intercambios”.

  Es interesante la cantidad de coincidencias entre el pensamiento milenario de Zenón y el de pensadores anarquistas contemporáneos, con respecto a las supresiones del Estado, de las jerarquías, la moneda (hoy, supresión del salario), de las fronteras y, como variable determinante para el objeto en cuestión, de la no presencia del caos y desorden en la idea de Anarquía. La caracterización conceptual la da implícitamente porque no llega a utilizar el término tal cual es (la falta de documentos impide precisar su uso o no), aunque esto no ocurrirá hasta el año 1840 cuando Pierre Joseph Proudhon la emplee en su obra “¿Qué es la propiedad? Es decir, “Anarquía” literalmente se usó por primera vez hace apenas 175 años.

   Como se puede apreciar desde el plano etimológico y disponiendo de las ideas de Zenón, la Anarquía en su significación originaria no incluye al caos y no presume de desorden explícito, más bien constituye la falta de una autoridad superior con capacidad de ordenamiento social. Quizás la imaginación de una sociedad sin un Estado o gobierno que la regule (supuesto contrario a los intereses de las clases dominantes) sea el hecho por el que se difunda que el caos es inevitable en caso de que no exista un poder central que delegue autoridad, leyes, responsabilidades y decisiones para garantizar el orden en un conjunto de personas diferentes entre sí. Pero existen casos concretos donde se refleja que la falta de estructuras jerárquicas de poder no necesariamente conduce a un desorden.

   ¿Por qué no pensar a la Anarquía como un orden? Si es la Anarquía el orden natural de los individuos.


La Anarquía puede ser entendida como el Orden sin Autoridad.

martes, 1 de septiembre de 2015

¿Qué es la Anarquía? I


   Existe una vasta cantidad de definiciones en torno a la palabra “Anarquía”. Por naturaleza, cada persona es capaz de desarrollar una propia conceptualización del término, pero ineludiblemente se encontrará influenciada, condicionada o inspirada por el conjunto de palabras que instituciones de gran raigambre internacional y muy solicitadas, emplean para referirse al concepto en cuestionamiento.





"Caos y desorden"


   La RAE (Real Academia Española), en su suerte de órgano normalizador de conceptos en el habla castellana, utiliza dos definiciones, poco elaboradas por cierto, para referirse a la Anarquía. La considera como a) ausencia de poder público y b) desconcierto, incoherencia, barullo. Además, adjunta la proveniencia etimológica del griego ἀναρχία, y como complemento coloca al anarquismo como sinónimo y lo define a éste como una doctrina política, sin más referencias. Ésta definición es una de las tantas que podemos encontrar en libros, diarios, páginas webs o portales, pero con la gran diferencia de que la establece la organización que sirve de modelo para muchas editoriales, lectores o grupos de estudio. Esto permite entender el porqué de la reproducción generalizada de la tendencia a pensar a la Anarquía como una situación de “desconcierto, incoherencia, barullo”, o como procesos de “desorden, caos”, concepciones que en la actualidad se sostienen en el imaginario colectivo y son ampliamente aceptadas por el sentido común.

   El diccionario de la Biblioteca esencial de la lengua producido por la editorial española Espasa y distribuido por España y Latinoamérica, define a la palabra anarquía como a) falta de todo gobierno de un Estado y b) desorden, confusión o barullo por ausencia o flaqueza de la autoridad. Dos definiciones con gran semejanza con la postulada por la RAE (Real Academia Española).

   Wikipedia, la enciclopedia libre de Internet y una de las webs más visitadas alrededor del mundo, afirma que “la palabra anarquía proviene del griego ἀναρχία, anarchía (de ἄναρχος, ánarchos, prefijo ἀν, an, que significa 'no' o 'sin', y sustantivo ἀρχός, archós, que significa 'dirigente', 'soberano' o 'gobierno') y sirve para designar aquellas situaciones donde se da la ausencia de Estado o poder público volviendo inaplicable La Justicia y la Moral sobre un territorio”. Difiere bastante de la conceptualización que hace la RAE porque profundiza el análisis de la anarquía como proceso, pero prosigue aclarando que “en la filosofía política la palabra anarquía es polisémica, usándose como caos político o como forma de gobierno”. Con respecto al caos político como situación anárquica detalla que “puede ser producido tras el colapso de un Estado al no poder aplicar la ley sobre su territorio, o por medio de un grave conflicto institucional en que nadie alcanza a ejercer la jefatura del Estado o su reconocimiento está en disputa”. De esta manera comprende al caos político y desorden institucional como consecuencias de una instancia de anarquía, donde el Estado no puede ejercer el poder.

   Al igual que la RAE, Wikipedia sirve de referencia para millones de personas, organizaciones, desarrolladores de páginas o portales, ejerciendo una gran influencia sobre el pensamiento colectivo. Como es el caso de El portal de Internet, significados.com, quien determina a la anarquía como “la ausencia de poder público” (…) desconcierto, confusión, caos o barullo debido a la falta o debilidad de una autoridad. Procede del griego ἀναρχία (anarchía), derivada de la palabra ἄναρχος (ánarchos). Falta de todo gobierno en un Estado, la anarquía es una forma utópica de organización social”. Por último señala algunos sinónimos y antónimos con respecto a la anarquía. “Algunas palabras que se pueden identificar con sinónimos son: acracia, desgobierno, desorden, caos, confusión y guirigay. Algunas palabras con significado opuesto a 'anarquía' son: orden y gobierno”. Este término consta de una interpretación de lo presente en Wikipedia, y es la representación ejemplar de lo que sucede en un muchas otras páginas, blogs, artículos digitales u opiniones.



Representación mediática


   Así como las enciclopedias, diccionarios y páginas web coinciden en su interpretación de la Anarquía como caos y desorden por falta de una autoridad superior semejante a un gobierno o Estado que ordene a la sociedad, también así lo muestran los grandes medios de comunicación, destacándose de entre ellos la televisión, el cine y un llamativo cómic editado en Estados Unidos desde hace 26 años. En varias películas exitosas producidas en Hollywood pero que recorrieron todo el mundo se presenta a la anarquía tal cual lo difunden la RAE o Wikipedia. Por ejemplo, en una escena de Batman, el personaje Guasón en diálogo con Harvey Dent en el hospital le dice: “Introduce un poco de anarquía, altera el orden establecido y todo se volverá caos. Soy un agente del caos. ¿Te cuento una cosa sobre el caos? Es justo”. La primera impresión en el espectador se refleja con la concepción de la Anarquía como instancia de desorden y caos.

Una concepción bastante tendenciosa de la Anarquía.

 
Portada de la serie "Hijos de la Anarquía"
   Sobre Batman, uno de los bastiones de la industria telemercantil, también trata el personaje “Anarquía” (Lonnie Machin) del cómic producido por DC Comics y que aparece desde noviembre de 1989. Anarquía, en la historieta, es un adolescente de entre 12 y 17 años, adversario de Batman y que tiene un fuerte arraigo de ideas radicales como antiestatistas, antimilitaristas, ateas, pero que se contrastan con un pensamiento racionalista basado en el mercado libre, característica que fue introducida en los números de los últimos años.

   Por su parte, ''Sons of Anarchy'' (“Hijos de la Anarquía”, en español) es una serie estadounidense que sale al aire desde 2008 hasta la actualidad y que relata las aventuras de un club de motoqueros de California (conocidos ellos como “Hijos de la Anarquía”), que vive al margen de la ley y brinda protección a la población de las drogas y otras amenazas externas, pero al mismo tiempo se dedican a vender ilegalmente armas a otras organizaciones. La audiencia alcanza los 6.000.000 de espectadores como promedio, lo que indica que la influencia sobre la sociedad norteamericana es realmente importante.


   Estas son algunas de las conceptualizaciones, interpretaciones y representaciones del concepto ’Anarquía’ que realizan y luego difunden los medios masivos de comunicación por todo el globo. Las caracterizaciones más mencionadas son el caos y el desorden que, a escala de películas de ciencia ficción o historietas cómicas-ficticias, son un buen motivo de distracción para millones de personas.

   No obstante, este conjunto de apreciaciones caóticas de un término tan complejo para interpretar, terminan por construir una desprestigiante opinión entre las personas. Por eso la clave es nutrirse previamente con la mayor cantidad de información que poseamos sobre un determinado tema para poder desarrollar una interpretación más imparcial de lo que pretendamos comprender.